¿Agenda setting o trending topic? El derrumbe de la teoría de la Agenda setting


ImagenLa teoría del establecimiento periodístico de temas de discusión, también conocido por el anglicismo teoría de la agenda-setting postula que los medios de comunicación de masas tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da. El punto central de esta teoría es la capacidad de los mass-media para graduar la importancia de la información que se va a difundir, dándole un orden de prioridad para obtener mayor audiencia, mayor impacto y una determinada conciencia sobre la noticia. Del mismo modo, deciden qué temas excluir de la agenda. Más claramente, la teoría del “establecimiento de la agenda” dice que la agenda mediática, conformada por las noticias que difunden los medios informativos cotidianamente y a las que confieren mayor o menor relevancia, influye en la agenda del público. Esta teoría, estudia el impacto de la prensa (impresa, electrónica) y la información que ésta maneja en el público, además del análisis de las audiencias. Su principal preocupación es analizar cómo la información de los medios masivos (agenda) influye en la opinión pública, y las imágenes que albergamos en nuestras mentes como espectadores o lectores de esas noticias. Para la agenda setting la prensa es mucho más que un simple proveedor de información y opinión, lo que ocurre en el estado, en el país y en el mundo luce diferente para distintas personas, no sólo por su ideología e intereses individuales, sino también por el mapa informativo que trazan los reporteros, editores y articulistas de los medios a través de los cuales se informan.

 

La opinión pública en la actualidad

La aparición del Internet a, involucra una mayor proximidad individual de los consumidores de información con los contenidos que les atañen, asimismo la velocidad en los flujos de información representan una modificación en el lenguaje utilizado en las plataformas virtuales que a su vez, propician un interés creciente por temas que están al alcance de los usuarios de las redes sociales digitales en particular y de la world wide web (Castillo, 2014).

Vivimos en una época en donde los procesos de comunicación entre la sociedad fluyen de manera muy distinta a como había sucedido a lo largo de todo el siglo XX. La sociedad convive en un mundo globalizado y la velocidad en la que se difunde la información hoy en día es inmediata.

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Los medios de comunicación masiva juegan un papel fundamental en la generación y formación de la opinión pública. Con la aparición de nuevas tecnologías de la información y comunicación, hoy es posible más que nunca, que el receptor de la información pueda interactuar y tener una mayor participación en este proceso de comunicación con el medio que produce la información y su público.

Con los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio y televisión), la información que el medio transmitía se generaba a partir de su propia agenda y sus fuentes de información, por lo que el receptor fue obligado siempre a jugar un papel más pasivo que activo dentro de este proceso comunicativo.  “La centralización en partidos políticos, la excesiva autonomía otorgada a los representantes políticos y la indiferencia hacia la opinión pública por la falta de espacios de deliberación, provocan la pérdida de legitimidad en la democracia representativa. Los medios de comunicación masiva tradicionales (cine, radio, televisión, periódicos) secundaron la distancia entre representantes y representados porque redujeron al electorado a meros receptores. Sin embargo, los nuevos canales (blogs, twitter, facebook, wikis, etc.) emergen superando los límites comunicativos y políticos que restringen a ambos. Así, los medios tradicionales hicieron creer a los ciudadanos que tenían democracia y buscaban información. Hoy los nuevos medios otorgan información y buscan la democracia” (Sala, 2013).

Este nuevo lenguaje promueve interacciones distintas, formas de participación novedosas y la posibilidad de un mayor involucramiento en temas considerados como de interés público, no obstante este tema aún se encuentra en etapa de exploración y descripción, es evidente una modificación en los patrones de consumo de información de los individuos a raíz de la aparición de este medio de comunicación masiva. La influencia del medio prevalece.

El término Web 2.0 sentó las bases para la aparición de un nuevo concepto: prosumer, (un anglicismo que funde dos palabras: producer y consumer),  en el que receptor se vuelve también productor de la información, creando una mayor interactividad y generando nuevas formas de participación ciudadana.

En la actualidad existe un gran debate en torno a las nuevas teorías de la comunicación. Existe  una corriente de pensamiento que habla de una puntual diferenciación entre los llamados medios de comunicación y los medios de información.

En su origen Lasswell hablaba de un proceso de comunicación en donde refiere a un emisor, un mensaje, un receptor y finalmente una retroalimentación que convierte a dicho proceso, en un proceso cíclico. Bajo esta premisa surge el siguiente cuestionamiento: en la televisión, la radio, o la prensa escrita, ¿Existe retroalimentación? Es probable que dicho cuestionamiento pueda ser respondido afirmativamente pensando en la posibilidad de una llamada telefónica, un tweet, un sms, inclusive una carta escrita; pero entonces, estaríamos ante un cambio de medio de comunicación. ¿Son entonces la televisión, la radio y la prensa medios de “comunicación” o medios de “información”?

Partiendo de la perspectiva que la única diferencia entre el proceso de la comunicación y el proceso de la información es la fase de la retroalimentación (que no existe en el proceso de información), puede suponerse que el único medio que (por si mismo) cumple en su proceso con la etapa de la retroalimentación, es el Internet.

¿Es el Internet el único medio de comunicación masiva?

Y Finalmente ¿De verdad los medios de comunicación de masas, pero en específico el Internet  tienen una gran influencia sobre el público al determinar qué historias poseen interés informativo y cuánto espacio e importancia se les da, cómo así lo postula la teoría de la agenda setting? ¿O en la actualidad es el público el que decide a través de las redes sociales como Facebook o twitter cuales son los temas de la agenda?

Parece ser que estamos ante la muerte de la teoría de la agenda setting tal y como la conocemos, para ser sustituida por los “trending topics” y los “hashtags”.

Luis Enrique Sánchez Díaz

Encuentrame en @luisenriquesan Facebook: Luisenriquesan.

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